Cualquier acción orientada a mejorar el clima laboral debería estar asociada a la gestión del equipo de trabajo por parte del líder. En ese sentido, la gestión del clima es un acto cotidiano de construcción de vínculos de confianza con cada colaborador. La meta es lograr equipos con personas comprometidas y productivas de cara al cumplimiento de los objetivos del negocio de manera sustentable.